Eliminando barreras culturales

Existen dos maneras de pensar que flotan continuamente en la atmósfera musical y cinéfila de Guayaquil:

En lo musical me referiré al repudio e incluso disgusto que tiene la gente mal llamada “abierta” por el new school punk y lo que este representa como influencia a la música actual. Varias veces he escuchado a algunas personas decir: Me gusta de todo pero el punk si lo odio, ese paka, paka no me gusta; o gente que de plano odia el punk pero solo el new school; pero tolera el punk old school por considerarlo “retro”.

Cabe además recalcar que muchísimas de estas personas que bien dicen odiar al punk y llegar al punto de no considerarlo música cuando describen sus gustos musicales, son las mismas personas que bien en su infancia o adolescencia asistían fervientemente a los conciertos de la escena guayaquileña en el momento en que el punk new school pegó como una moda acá en el puerto principal. Cuando dejaron la confusa edad de la adolescencia y crecieron cambiaron completamente de gustos musicales, lo cual es bastante normal, pero lo que me parece interesante es que lleguen al punto de repudiar todo lo que fueron en su adolescencia. En caso de que usted amigo lector no pueda aún darse cuenta, el resto de estilos musicales también fueron moda en algún momento que, a la larga sucumbió a la máquinaria de la industria. Bueno ahora existen muchísimas personas que se jactan de haber “desechado” el gusto por el new school punk, cuando en otro tiempo colocarse como “punkero” para ellos aparecía como motivo de orgullo. En realidad si pertenecer o no a un movimiento contracultural te hace más o menos que otra persona y así fijas el concepto de tu autoimagen simplemente se te pasó la idea de que meterte en un cliché no te hace alguien con mucha identidad real, te hace un adefesio, lo siento.

Ahora el cine norteamericano y su industria. Innumerables veces he escuchado “Uff estoy harto de ese cine Hollywood, quiero algo más real” “Que Hollywood que eres” y así hasta el infinito. No voy a detenerme a analizar la cantidad de películas independientes que he visto que me han parecido un adefesio ni las de Hollywood que me han parecido un adefesio. Es cierto que gracias al movimiento beatnik, hipster, yippie y hippie se fomentaron nuevas maneras de hacer cine que en efecto promovían un cine mucho más crudo y cercano a la realidad cotidiana, donde se dejaba de lado la idea que se vendía en los 50 y 60 en los estados unidos de prosperidad y status quo. Las películas antes mencionadas fueron destruidas, prohibidas y etc. Gracias a la política del senador Mccarthy que calificó a estas como antipatrióticas por tratar de mostrar muchas cosas que el gobierno se encargaba de esconder. Ahora este modo de pensar de hace 50 años aún es válido, es necesario difundir cine que en efecto también muestre de manera más clara la realidad, muy, muy, muy válido; pero también es cierto que existen en el cine de Hollywood cosas muy bien hechas que bien se podrían aprovechar como por ejemplo la comedia gringa y muchas películas que tienen carácter de denuncia o guiones realizados de manera distinta a los que estamos acostumbrados normalmente. Ejm: Filmes de Kevin Smith, Chris Rock, Eternal sunshine of the spotless mind, Requiém for a dream, V for Vendetta, Memento etc. Incluso existen ciertas casas cinematográficas que han dedicado segmentos de su industria a financiar filmes independientes. Lo que es muy difícil de entender para mí es que otra vez la gente de “mente abierta” sea la primera en satanizar la maquinaria hollywoodense en pro de una búsqueda adolescente de su mal llamada identidad. Deberían correr directo al cementerio, tallar en mármol su nombre, cavar un hueco bien hondo, cagar ahí y suicidarse.

Quiero que quede claro que no estoy abogando por el new school punk, ni abogo por Hollywood sino que abogo porque no debería suceder que en esa corriente cultural de las personas mal llamadas “mente abierta” exista un sesgo que discrimina muchas veces sin detenerse a ver que cosas buenas puede ofrecer un movimiento musical o cinematográfico y lo juzga inmediatamente por haber cometido el crimen de ser una moda en algún momento. Como si ser raver, hippie, grunge, cine poeta o argentino no estuviese de moda acá en Guayaquil. Entiendo que el adolescente se integra a distintos grupos en busca de una identidad, un lugar en donde encontrarse con sus pares; pero continuar en esa búsqueda cuando has pasado los 21, 22 años de edad es bastante vergonzoso. Conformarse con tratar de extraer lo mejor de cada cosa que se observa sería una tarea mucho más fructífera para alguien que se considera de mente abierta. Anular un movimiento contracultural o una cultura por haber encontrado un aspecto negativo en ésta te transforma en un completo ignorante, ya que aunque es muy difícil de meter la idea del ying yang en tu cabecita, no todo es completamente bueno o completamente malo. Satanizar una cultura por haber sido una moda en algún momento entonces puede dar licencia para hacer lo mismo con las otras opciones culturales y por lo tanto transformarnos a todos en ignorantes. Besos.

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5 pensamientos en “Eliminando barreras culturales

  1. Emil

    Siempre he creido firmemente que las únicas personas con la autoridad para tachar a otros géneros músicales como basura, son los que escuchan por lo general música clásica. El resto debería cerrar la trompa y admitir que gran parte de su afinidad a cierto género músical se debe al auge del particular género en la cultura actual. En cristiano, que escucha cierto tipo de música porque hay una buena tracalada de carevergas que tambien lo hacen.

    Algo que tambien me ha fascinado es que tan predecibles pueden ser estos supuestos ‘mente abierta’. Por ejemplo si uno indaga en los perfiles de hi5 o facebook de una persona parada a muy culturizado y entre sus películas favoritas figura ´’Un perro Andaluz’ de Luis Buñuel, puedes tener el 100% de certeza que en realidad es un posero que quiere pasar como letrado e intelectual. No es que el cortometraje de Buñuel y Dalí sea malo, si no que es lo más “tripiado” que te muestran en primer año de las escuelas de publicidad y arte, y posiblemente lo más artístico que se van a interesar en ver.

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  2. andresparreno Autor de la entrada

    Uff o los que ponen como favoritas TODAS LAS DE KUBRIK ¿Qué más tripeado que eso? NADA. Recalco como Emil, no es que kubrik sea malo en absoluto, es el adefesio y la búsqueda de reconocimiento del resto para que vean lo tripeado o loco que eres. Mueran. De urgencia.

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  3. agalryunaer

    Yo creo que todo género es tachable (bueno, casi todo) y por eso puedo decir que tal o cual género musical es hidrocefálico. Y qué si lo escuchabas antes? Yo prefiero no recordar nada de lo que me hacían vestir, oír, bailar en los 80s. Así como me da asco mi infancia supongo que es válido que a otros les averguence su adolescencia homoerótica. Respecto al cine hollywoodense lo único que me cae verga es el nuevo target de “80s Dreamers” y creen que por que me van a pasar algo basado en las mierdas que veía mientras no conocía la masturbación (transformes, meteoro, tortugas ninjas, he-man) voy a vaciar mis bolsillos comprando cuanta mercadería al respecto se les ocurra.

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  4. andresparreno Autor de la entrada

    Puede ser pero igual o sea por lo menos deberían quedarse fríos al respecto, es completamente hipócrita decir que tal o cual huevada vale verga si en un momento fuiste un asiduo consumidor de esa moda, y peor si le diste tanto valor como parte de tu identidad. Sería más sano aceptar que en efecto tal tendencia les gustó en ese momento y decir bueno ahora no me gusta, pero la gente que repudia y odia el new school bien que estuvo lamiendo las botas de algún chico de banda en algún momento.Carevergas.

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  5. Dsalmon

    Gris, he trasladado el tema hacia otro escenario interesante:

    El semestre pasado tuve como 10 alumnos “tripeados” y viví de cerca la manera en que exhiben en sus trabajos cualquier cosa -de esa índole para ellos- que se vaya sumando a su capital simbólico.

    Digo exhiben, porque aquello que utilizan no se percibe como referente dentro de un aviso publicitario o comercial, sino que se vuelve una especie de megáfono para gritarle al mundo que han descubierto X banda o director de cine.

    Resulta patético que basen 5 comerciales de productos de consumo masivo en canciones del In RainBows de Radiohead y que luego de preguntarles si era el único playlist que tenían para el soundtrack, me hayan confesado que no; y de paso mirándome como si yo hubiese compuesto “EL FANTASMA DE LA MEDIOCRIDAD”. Genera tanta vergüenza ajena descubrir que después de que han visto Across the Universe se han vuelto beatlemaniacs ipso facto y repudian a los Rolling Stones, entonces cómo coño en ese momento uno no va a sentir ganas de hacer una misa de acción de gracias para exaltar la noble labor de Mark David Chapman en NY.

    Han descubierto a Les Luthiers y con ello la necesidad de menospreciar sketches de SNL por ser “humor burgués” (sí, así lo describen). Otro síntoma gracioso es que hablan sobre lo decadente que es “ver películas que no contribuyen” y esto se traduce en lo basura que eres si viajando 30 horas en bus por el desierto prefieres que pongan Rush Hour en lugar de cualquier letargo de Gus Van Sant o algo de Jodorowsky (ese también estuvo de moda porque los estudiantes fueron a pagar $10 para escuchar a Mamá SOY DEmENTE y al parecer ese trío utilizó algún prop con partes de una película del tipo).

    Como ya lo mencionó Emil, es probable que no sea un mal producto, pero asquea la manera en que lo consumen, generando de alguna manera un mínimo de rechazo hacia éste.

    Es curioso cómo también ésto sucede con artículos promocionales o merch de películas de culto. Un ejemplo es lo que pasa con los emo, asquea la forma en que se apropiaron (por decirlo así) de cosas con las que crecimos y las convirtieron en marca o referente de identificación.

    Ahí tenemos algunas películas early 90s de Burton -como mucha gente, vi algunas en Betamax y otras en cines que se volvieron elefantes blancos (Maya) o establecimientos de cine porno en el centro (Presidente)- Tuve merch de los personajes así como de cualquier cosa de la época: Soundtrack de las Tortugas Ninjas con Vanilla Ice, Disney, etc. Ahora resulta que tener merch de The nIghtmare before Xmas es parte de lo que se ha denominado “MODA EMO” y es penoso que llegue a darse en niños: Vi en el ALBAN BORJA -ya sé que es el Eerie Indiana de los centros comerciales, pero de ley que esto sucede en cualquier otro- cómo una niñita de aproximadamente 9 años que cargaba un bolso de Hannah Montana, pidió a su papá que le comprara una camiseta de Jack porque quería ser emo… Se desvaloriza algo que ha sido significativo en la cultura popular y por eso ahora ,aunque me siga gustando la película, siento la miseria cada vez que me regalan cualquier wevada con un personaje de ésta.

    En conclusión, quería ahondar un poco en los escenarios anteriores para establecer una diferencia entre odiar un producto que una vez te gustó (es decir, repudiarlo porque se es imbécil) y preferir menos un producto porque odias que se consuma de manera imbécil.

    “To the extreme I rock a mic like a vandal
    Light up a stage and wax a chump like a candle.”

    …Oh sí, lo saben XD

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